El pasado 2 de junio, El País aportaba una información clave acerca de la formación continua en nuestro país: sólo el 18% de las empresas españolas utilizan los fondos destinados a la formación profesional de la Seguridad Social. formacion

Seguramente, esto no quiera decir que sólo el 18% forme a sus empleados, pero el porcentaje no debe de estar muy alejado de este.

Teniendo en cuenta que ya nos acercamos al quinto millón de parados y que hay sectores en declive como el de la construcción, que no podrán absorver empleo si no se aplican un reajuste y diversifican su actividad, el panorama es desolador. Por ello, la necesidad de cualificar y recualificar a los trabajadores para el desempeño de nuevas actividades económicas, debería ser un asunto de Estado más que un nuevo punto de fricción entre los partidos políticos.

El cambio del modelo pasa por ser más productivos y gererar mayor valor añadido en los productos y servicios. Esto debía haberse producido en tiempos de vacas gordas. Ahora es más difícil, pero igualmente estamos abocados a impulsar los cambios para la transición a la Economía del Cambio Climático como una forma de despegue económico porque por no hay salida en continuar haciendo las cosas como hasta ahora.